Hazlo tu mismo
A menudo preferimos el “hazlo tu mismo” que comprar cosas ya hechas, si bien al final puede costar más, pero a favor está nuestra capacidad manual que nos anima a buscar soluciones que aparentemente, por la falta de herramientas o la disponibilidad de materia prima nos parece imposible, la madre de la invención de estos problemas se resuelven.

